Mata a los monstruos. Roba el tesoro. Apuñala a tu amigo.

Estas son las tres reglas básicas de Munchkin, el juego de cartas que empezó siendo una divertidísima parodia de la fantasía heróica clásica y que ahora, tras varias decenas de ampliaciones y spin offs, es un batiburrillo de géneros, adaptaciones y homenajes en el que todo vale siempre y cuando, ya sabes, mates a los monstruos, robes el tesoro y no olvides apuñalar a tu amigo. Y si es tu mejor amigo, mejor que mejor.

Seguro que llevas años disfrutando de Munchkin en su formato de juego de mesa y cometiendo las mayores tropelías contra pobres goblins lisiados y demás fauna mazmorrera, pero lo que a lo mejor no sabías es que Munchkin además es un cómic. O, mejor dicho, que alguien ha cogido todo lo que hace maravilloso a Munchkin y lo ha plasmado viñetas… Unas viñetas MUY divertidas, añadimos.

Nos enorgullecemos en presentarte hoy el cómic Munchkin, en su Volumen uno y su Volumen dos. Aquí encontrarás una serie de historias cortas que capturan a la perfección el tono y el sentido del humor del juego original y que incluso consiguen resultar originales y sorprendentes sin salirse de un género por el que muchos han transitado con anterioridad.

Porque, de acuerdo, todos hemos bromeado alguna vez con los tropos de la fantasía clásica y todos hemos disfrutado de historias que hacen exactamente lo mismo como Groo, La Mazmorra o incluso la maravillosa Los Caballeros de la Mesa del Comedor… Pero es que estos dos primeros volúmenes de Munchkin están a la altura e incluso llegan a superar a sus propios referentes en múltiples ocasiones, arrancando carcajadas a pleno pulmón hasta al más cariacontecido de los lectores.

Munchkin está estructurado como una sucesión de historias cortas entre las que destaca “Los humanos no tienen clase”, donde un joven humano llamado Dave se ve involucrado en un dungeon crawl de los de toda la vida junto con un variopinto y muy clásico grupo de aventureros mientras reflexiona sobre si irá a la universidad o si antes debe tomarse un año sabático para reflexionar.

El comic captura la esencia del humor que ha hecho de Munchkin un juego superventas, pero el arte no se queda atrás con ilustraciones de genios como Mike Holmes o Ryan Sygh que no desentonarían en absoluto en cualquiera de los mazos que componen el juego original.

Así que ya sabes: Mata a los monstruos, roba el tesoro, apuñala a tu amigo… Y siéntate un ratito a leer, que la vida de un munchkin puede llegar a ser agotadora en ocasiones.